¿Cómo evitar lesiones y cuidar de tu cuerpo?

Por: Dany Méndez @danymdzazuela

Después de terminar un entrenamiento o en tu día a día de forma regular ¿has sentido dolor y tensión muscular? Lo más probable es que se trate de una contractura muscular.

Las contracturas musculares se pueden dar por dos causas en especial: sobrecarga muscular ya sea por ejercicio, entrenando la misma zona de tu cuerpo (ya sea pierna, brazo y más), corriendo a diario o subiéndole de más a tu entrenamiento de forma precipitada o sin guía de un expert@. Si sientes dolor en alguna parte de tu cuerpo en específico es una señal de que estás sobretrabajando.
Tip de prevención: elige una rutina de entrenamiento distribuida para que trabajes diferentes grupos musculares, ¡entre más variedad mejor!, y si buscas aumentar intensidad hazlo paso a paso y pide ayuda de un@ profesional.
¡Vigila tu rutina! Otra razón por lo que pueden formarse contracturas es por hábitos, actividades diarias, posturas o estrés.
Tip de prevención: Cambia de posición frecuentemente a lo largo del día, evita estar demasiado tiempo estátic@, cuida tu postura incluso en las tareas más simples como revisar tu celular o trabajar en la computadora. Por último, identifica tus fuentes de estrés y trabaja en ellas, ¡tu salud mental importa y mucho!


Ya que se forma una contractura muscular, lo recomendable es que el tratamiento sea valorado por un@ profesional. Algunos tips generales para tratamiento de contracturas causadas por un sobretrabajo muscular es realizar masajes con terapeutas, clases de estiramiento o movilidad y de forma gradual retomar tu rutina de entrenamiento.
Si tienes una contractura de tipo crónico, esto quiere decir que tienes un desbalance a nivel corporal o hay algo en tus hábitos que lo está causando. Para esto necesitas un tratamiento individualizado ya que esto indica que posiblemente tengas debilidad en ciertos músculos, lo que provoca que esos músculos sobretrabajen y revisar en donde falta rango de movimiento o fuerza, para trabajarlo específicamente. 

¡No le tengas miedo al movimiento! Las contracturas musculares rara vez se van a solucionar por métodos pasivos como compresas de calor, hielo o evitar mover la zona que nos molesta. El calor puede ayudar a relajar los músculos pero la solución está en practicar ejercicios de movilidad y estiramiento activo que ayuden a relajar músculos y articulaciones. Por lo que revisa con qué tipo de contractura te identificas y actúa en base ello. Consulta siempre a un@ profesional. ¡Y no olvides entrenar de forma progresiva para preparar de la forma más amable a tu cuerpo!

Recuerda que contamos con un grupo de expert@s para apoyarte. 

Have a safe training!

Texto escrito por: Daniela Méndez. Rockstar trainer de Sersana y especialista en tratamientos de rehabilitación con movimientos conscientes.
¡Síguela para más consejos! @danymdzazuela

Noticias Relacionadas